26 de julio: Día Internacional de la Defensa del Ecosistema Manglar

Una fecha para proteger la raíz de la vida costera

El 26 de julio la UNESCO proclamo conmemorar el Día Internacional de la Defensa del Ecosistema Manglar, una fecha que busca visibilizar la importancia ecológica, climática y social de los manglares en todo el mundo.

Hoy, esta fecha, representa un llamado a la acción global para proteger y restaurar estos ecosistemas esenciales, que se encuentran entre los más productivos y amenazados del planeta.

¿Por qué son tan importantes los manglares?

Los manglares, presentes en zonas tropicales y subtropicales, son bosques costeros que crecen entre el mar y la tierra. Aunque suelen pasar desapercibidos, su valor ambiental es enorme:

  • Protegen las costas de la erosión y las tormentas.
  • Funcionan como guarderías naturales para peces, crustáceos y moluscos.
  • Son uno de los ecosistemas más eficientes para capturar carbono, ayudando a mitigar el cambio climático.
  • Filtran el agua, atrapando sedimentos y contaminantes.
  • Sostienen modos de vida tradicionales de comunidades costeras, como la pesca y el ecoturismo.

México y sus manglares: riqueza y responsabilidad

México en lo que a superficies de manglares respecta, ocupa el quinto lugar a nivel mundial, siendo uno de los países con mayor extensión de estos ecosistemas. Se encuentran principalmente en los estados de Campeche, Tabasco, Veracruz, Nayarit, Oaxaca, Quintana Roo y Baja California Sur.

De las 54 especies de mangle que hay en el mundo, nuestro país cuenta con 4: mangle rojo, blanco, negro y botoncillo. Sin embargo, muchos de ellos están en peligro por la urbanización desmedida, el turismo masivo y las industrias extractivas.

Por esos motivos, desde el 2005 la CONABIO desarrolla el Sistema de Monitoreo de los Manglares de México para incrementar el conocimiento y la consciencia en una mejor planeación y manejo de este ecosistema en todo el país.

Conservar los manglares no solo protege la biodiversidad, también significa cuidar la relación entre el ser humano y la naturaleza en las costas. Su degradación puede tener consecuencias graves para la seguridad alimentaria, el equilibrio ecológico y la lucha contra el calentamiento global.